Esta entrevista es la última que en vida le hicieron al arzobispo Marcel Lefebvre. En ella, claramente, se ve reflejado que su tesitura final era no dialogar con la Iglesia conciliar, puesto que un acercamiento con ella era “absolutamente imposible”.
El tiempo le ha dado la razón, y también a la llamada “Resistencia” de Williamson, la cual, justamente, se alejó de la Fraternidad por estar en desacuerdo con el acercamiento que proponían sus jerarquías (verbigracia, Fellay), traicionando el último parecer de su fundador.
Pero ahora es momento de mirar hacia adelante: las autoridades de la FSSPX confiesan, con atino, que con la Iglesia conciliar “no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal”.
Con esta publicación, y con el emotivo video divulgado seguidamente, doy por terminadas –espero- esta serie de notas sobre el acuciante tema de la hora.
BRUNO ACOSTA
«No tenía sentido que habláramos y discutiéramos con ellos.»
«Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que precisamente nos han ayudado a continuar por el camino recto y firme de la Tradición y de la fe, temían los acercamientos que yo hice a Roma. Me decían que era peligroso y que estaba perdiendo el tiempo.»
(Arzobispo Marcel Lefebvre, 1991)