Este es, probablemente, el documento más importante
emitido por un Arzobispo desde la finalización del Concilio Vaticano Segundo. El
viril y valiente gesto de Viganó y su postura debe ser imitada por muchos religiosos
para que la Santa Iglesia de Cristo resplandezca. Dios lo permita.
YO ACUSO
Declaración de S. E. Monseñor Carlo Maria Viganò,
Arzobispo titular de Ulpiana, Nuncio Apostólico
sobre la acusación de cisma.
“Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os
anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema!
Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema!” (Gal 1, 8-9)
