Mientras el blog “Wanderer”, prenda de diletantes y de delicuescentes, se pone a “imaginar” –sí, a imaginar- lo que podría ocurrir (AQUÍ), yo analizo lo que verdaderamente ocurrió.
Por BRUNO ACOSTA
“Un problema grave se presenta a la conciencia y a la fe de todos los católicos desde el comienzo del pontificado de Pablo VI. ¿Cómo puede un Papa, verdadero sucesor de Pedro, garantizado por la asistencia del Espíritu Santo, presidir la destrucción de la Iglesia, la más profunda y extensa de su historia, en el espacio de poco tiempo, como ningún heresiarca jamás logró hacer?” Monseñor Marcel Lefebvre (Itinéraires, n. 206, p. 280).