Por BRUNO ACOSTA
Hace más de cien años, a principios de siglo XX, Julio Herrera y Reisig, polémico escritor oriental, escribió su “Tratado de la Imbecilidad del País”. El malhadado –padecía una enfermedad que lo volvió adicto a la morfina y falleció muy joven- se abocó, pues, sacrificadamente, a describir el imbécil panorama que lo rodeaba de gente imbécil.