El pasado sábado dio lugar en el Sodre la “prueba piloto” del discriminador y arbitrario pase sanitario. Irónicamente, nuestra sociedad, que se jacta de no discriminar, ahora discrimina groseramente entre quienes aceptan inocularse una sustancia experimental y quienes no.
Fuera del Sodre se encontraban protestando grupúsculos comandados por Gustavo Salle y el movimiento No Más Mentiras. Protestas inconducentes, anárquicas, rocambolescas, que lo único que hacen es confirmar a la gente en el relato oficial, vista la pinta de orates de los manifestantes.
