Por pedido de algunos impresentables, reitero esta
breve conseja para los jóvenes; la que fuera escrita para contrariar un
desagradable manualillo de buenas costumbres que fuera publicado en el nunca
bien ponderado blog “The Wanderer”.
Vayan estos tiernos
consejos para los jóvenes que pueden estar medio desorientados sobre las normas
de comportamiento en sociedad y en el culto, y que surgen de la reflexión sobre
el “ser un Caballero”.
No hace falta hacer de esto una compleja etimología, pues cualquiera sabe lo que es un caballo, y ser un caballero se trata de comportarse adecuadamente en el guiar y convivir entre caballos, que no se debe confundir con caballerosidad, que a ésta la inventaron los ingleses y que se trata de cómo hacerse de los bienes ajenos lleno de buenos modales y que los despojados, encima, te estén agradecidos y eleven una torre en tu honor.
