Hoy estuve charlando con un buen amigo sobre la degradación moral de la mujer. Entre otras cosas, ésta se manifiesta -comentábamos- en la promiscuidad y en el mal vestir. Algo de eso hay en este cuentito mío hasta ahora inédito, denominado “Camino”, y que paso a publicar.
Hay algo también -peor expresado- de aquél precioso vals “Muchachita Porteña”: la caminata por un bello e icónico lugar (en la canción,
de Buenos Aires; en el cuento, de Montevideo); el desdén de una mujer, que en el vals es valiosa, coqueta, casta, y en el cuento lo contrario. Cuantas “muchachitas
porteñas” hacen falta ahora, que suplanten a las malhadadas y múltiples “Matildes”.
Espero que le encuentren algo de valor a mi cuentito, y
que disfruten la melodía hermosa y el vozarrón viril de Héctor Mauré
interpretando el tema de marras. ¡Bendiciones!
BRUNO ACOSTA
