martes, 15 de septiembre de 2020

¿VACUNACIÓN OBLIGATORIA EN EL URUGUAY?


Está quedando expedito al camino para la vacunación obligatoria en el Uruguay, con la excusa de las medidas sanitarias, de la “salud”. En ese sentido, en Diputados, fue aprobado el primero de setiembre un proyecto de ley por el cual se modifica el artículo 224 del Código Penal, que quedaría redactado de la siguiente manera:

“El que mediante violación de disposiciones sanitarias dictadas y publicadas por la autoridad competente para evitar la introducción al país o la propagación en su territorio de una enfermedad epidémica o contagiosa de cualquier naturaleza, pusiere en peligro efectivo la salud humana o animal, será castigado con tres a veinticuatro meses de prisión […]”.

Está claro que quien se niegue a darse una vacuna contra el coronavirus incurriría en este delito penal. En efecto: esa persona estaría “violentando una disposición sanitaria dictada por la autoridad competente” (llegado el caso, la obligación de darse la vacuna) que “evite la propagación en su territorio de una enfermedad epidémica”.

Toda la fuerza coactiva del Estado, pues, estará al servicio de la imposición de sus “medidas sanitarias” tendientes a “cuidarnos”. ¿Y
quién nos asegura que esa “vacuna”, procedente, ora de la Rusia del extraño pro soviético Putin, ora de la China comunista, ora de los laboratorios del satanista Bill Gates, ora de Israel, será un remedio contra el coronavirus y no otra cosa?

Esto nos recuerda varias cosas. En primer lugar, las suspicacias que nos generó, muy prematuramente –a nosotros como a tantos más- esto de la “pandemia”. En ese sentido, léase nuestro artículo del 21 de marzo. Nos recuerda, también, la gráfica expresión del Canciller brasileño Ernesto Araújo, a la cual referimos también el 25 de abril: esto es el COMUNAvirus, un virus comunista. Así, Araújo escribía que “ahora lo políticamente correcto incorpora lo sanitariamente correcto, muchas veces más poderoso. Lo sanitariamente correcto te agarra y te amenaza: ‘si decís esto o aquello, colocás en riesgo a toda la sociedad; si pronunciás la palabra libertad sos un subversivo’ […].”

Toda la fuerza coactiva del Estado, entonces, repetimos, para imponer una vacuna procedente no se sabe de dónde, y no se sabe con qué contenido. Hace poco, en un programa de televisión argentino, un cándido voluntario para la prueba de la vacuna del coronavirus, Sebastián Gaudio, admitió que, luego de darse la vacuna, no podrá tener hijos por dos años (¿sólo dos años?), sin saber por qué, ya que  “todo es muy confidencial, y toda la información va para Estados Unidos” (¡!) ¿Simple coincidencia con el hecho de que –como es conocido- Gates y los suyos pretenden reducir drásticamente la población mundial?

Como si faltara algo, uno de los propulsores de este proyecto de ley en nuestro país es el masón Ope Pasquet, “el mandadero de la masonería”, la “serpiente” siempre presta a allanarle al camino al Nuevo Orden Mundial.

¿Se aproxima la tiranía sanitaria global que, con la excusa de la salud, termine por abrirle las puertas al demonio? ¿O surgirán focos de resistencia?

martes, 8 de septiembre de 2020

“DESAFUERO O COMPLICIDAD”: EL CASO DEL “VIEJO” ERRO


“Desafuero o complicidad”. Tal el eslogan, tales las pintadas que en los últimos días mancharon los muros de la ciudad de Montevideo, con la anuencia –como siempre- de los cobardes liberales, no obstante ser gobierno.

“Desafuero o complicidad”: tal el clisé que eligieron los bolches para esta ocasión, así como en otras eligieron “ser joven no es delito”, o “ni una menos”.

El Partido Nacional, luego de tímidas y democráticas discusiones, eligió –milagrosamente- no hacerle el juego al marxismo. No así Ciudadanos, del ex Ministro Talvi, que no oculta su condición masónica y quintacolumnista.

viernes, 4 de septiembre de 2020

¿PARA QUIÉN TRABAJA LEONARDO HABERKORN?

 


Para detenernos sólamente en un punto de esta lamentable campaña mediática desatada por la izquierda, que azuza el odio y la división en el pueblo oriental, nos preguntamos: ¿para quién trabaja Leonardo Haberkorn?

Fue él quien, desde “El Observador” (¿a quién sirve “El Observador”?) vulgarizó, MUY OPORTUNAMENTE, el 30 de marzo de 2019, el supuesto hecho de que Gavazzo arrojó al Río Negro el cuerpo del terrorista Gomensoro Josman. Y decimos MUY OPORTUNAMENTE, puesto que en aquéllos días se hacía público que el General Guido Manini Ríos se postulaba a Presidencia de la República por el novel partido “Cabildo Abierto” –en efecto,el 3 de abril hizo su presentación en el Hotel Ibis-

Y es él quien, desde el mismo periódico, el 27 de agosto pasado, MUY OPORTUNAMENTE difunde que en 2006 Gilberto Vázquez “admitió que el Ejército ejecutó y torturó”. Y decimos, de nuevo, MUY OPORTUNAMENTE, puesto que en estos días el Senado decidirá si desaforar a Guido Manini Ríos o no, justamente, por un presunto delito que pudo haber cometido con motivo de aquélla misma sesión del Tribual de Honor en la cual Gavazzo hizo las declaraciones.

¿Por qué el castizo Haberkorn se acuerda tan OPORTUNAMENTE de estas actas? ¿Para quién trabaja?

miércoles, 26 de agosto de 2020

UN 25 DE AGOSTO INADVERTIDO

 

“¡Ay del pueblo que no se siente inflamado por el
sacro ardor del patriotismo! Ha llegado para él, o está muy próxima, la época
de su decadencia” (Mons. Mariano Soler)

Sin entrar en el análisis del mérito y de las causas profundas de la Revolución oriental iniciada en 1811 y que tuvo un punto culminante el 25 de agosto de 1825 en la villa de San Fernando de la Florida Blanca; deseamos, con motivo de la fecha de ayer, compartir una reflexión.

Los valores del espíritu son lo más alto para el hombre. El hombre no es nada sin el espíritu. Es su alma – creada a imago dei- la que lo distingue del resto de la Creación; si la niega, se niega sí mismo y se animaliza.

martes, 18 de agosto de 2020

“GANAMOS LA GUERRA DE LAS ARMAS Y PERDIMOS LA GUERRA PSICOLÓGICA”

 

Estas palabras las expresó el Almirante argentino Emilio Eduardo Massera en un momento del juicio POLÍTICO al cual estaba siendo sometido, en 1985. Consideramos de interés su difusión, aunque teniendo en cuanta que, como nos han advertido camaradas argentinos, es una figura que admite reservas –y, según algunos, muchísimas reservas-. De todas formas, “la verdad es la verdad, provenga de quien provenga”:

“Nadie tiene que defenderse por haber ganado una guerra justa. Y la guerra contra el terrorismo fue una guerra justa […] GANAMOS LA GUERRA DE LAS ARMAS Y PERDIMOS LA GUERRA PSICOLÓGICA. Quizás por deformación profesional, estábamos absortos en la lucha armada […] ese ensimismamiento nos impidió ver con claridad los EXCEPCIONALES RECURSOS PROPAGANDÍSTICOS DEL ENEMIGO […] AL PUNTO DE CONVERTIR EN AGRESORES A LOS AGREDIDOS, EN VICTIMARIOS A LAS VÍCTIMAS, EN VERDUGOS A LOS INOCENTES”.

jueves, 6 de agosto de 2020

UNA MANCHA EN EL PROYECTO DE MANINI

El proyecto de ley presentado por Cabildo Abierto con el General Guido Manini Ríos a la cabeza da lugar a múltiples reflexiones. 

En general, creemos que es positivo.

Nos lamentamos, sin embargo, por lo siguiente:



Implícitamente –o no tan implícitamente-
sigue legitimando la mentira histórica y la guerra psicopolítica montada por la
izquierda y replicada por el liberalismo.



¿Por qué? Porque se sigue machacando con el “derecho de los familiares a la búsqueda de los desaparecidos” (exposición de motivos, primera página).