Los tupamaros y revolucionarios marxistas en general, inmediatamente después de ser derrotados en el plano militar por las Fuerzas Armadas en 1973, largaron, fieles a la guerra por las mentes que libran, una campaña de calumnias, interna y externa, carente de todo fundamento. A esas calumnias, oponen dialécticamente los hechos objetivos de la historia uruguaya.
