sábado, 30 de septiembre de 2023

EL HORROR LIBERTARIO

Nuestro amigo argentino Alejandro Sosa Laprida (ver su blog AQUÍ), en correo electrónico que difundió recientemente, trajo a colación la siguiente cita del judío Rothbard, “fundador del anarco-capitalismo y maestro de Javier Milei, quien le profesa pública admiración (uno de sus perros clonados se llama así en su honor)”.

Concretamente, en esta cita se refiere a la “venta de niños”(!!!!!):

"Si un padre puede tener la propiedad de su hijo (dentro siempre del marco de no agresión y de libertad de abandono del hogar), puede transferirla a terceros. Puede dar al niño en adopción, o puede vender sus derechos sobre él en virtud de un contrato voluntario. En suma, tenemos que enfrentarnos al hecho de que en una sociedad absolutamente libre puede haber un floreciente mercado libre de niñosEsto suena a primera vista a cosa monstruosa e inhumana. Pero una mirada más atenta descubre que este mercado posee un humanismo más elevado. Debemos empezar por reconocer que existe ya de hecho este mercado infantil, sólo que, dado que los gobiernos prohíben vender los niños por un determinado precio, los padres se ven ahora obligados a entregarlos a centros de adopción de niños libres de cargas. Y esto significa que el mercado de niños existe, sólo que el gobierno ejerce un control máximo de los precios hasta reducirlos a cero y que restringe, además, las operaciones mercantiles a unas pocas agencias privilegiadas y, por tanto, monopolistas. El resultado ha sido un mercado típico, en el que al rebajar el gobierno los precios del artículo muy por debajo de los del mercado libre, se produce una gran «escasez» de bienes. La demanda de bebés y niños es de ordinario muy superior a la oferta. Asistimos diariamente al espectáculo de la tragedia de personas adultas a quienes agencias de adopción tiránicas y fisgonas les niegan el gozo de poder adoptar un hijo. Se da a la vez una amplia demanda insatisfecha de niños por parte de adultos y parejas y un elevado número de excedentes, de niños no deseados, desatendidos o maltratados por sus padres. Si se permitiera el mercado libre de niños, se eliminaría este desequilibrio y se llevaría a cabo una transferencia de bebés y de niños desde padres que no los quieren o no los cuidan a padres que desean ardientemente tenerlos. Todos los implicados: los padres biológicos, los niños y los padres adoptivos que los compran saldrían ganando en este tipo de sociedad." - La ética de la libertad, cap. 14, p. 144/5 - Fuente: https://etica.uazuay.edu.ec/sites/etica.uazuay.edu.ec/files/public/uazuay-etica-etica-de-la-libertad.pdf

La aberración del liberalismo hecha patente en una sola, mísera y vomitiva frase. Los niños, los seres humanos, concebidos como mercancías. Los deberes hacia el prójimo –y ni que hablar, hacia Dios- desaparecidos en aras de la zoológica ley del egoísmo.

Parafraseando a Maurras, diremos que EL LIBERALISMO ES EL MAL, EL LIBERALISMO ES LA MUERTE.



Ver AQUÍ un artículo que le dedicamos a un libertario de moda, Nicolás Morás.

Ver AQUÍ uno dedicado a Benegas Lynch, otro gurú del orate Milei.

Recomendamos, en general, todas nuestras entradas con la etiqueta “LIBERALISMO”.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario