Hoy es el Domingo de Ramos del
año de gracia 2025. Cuánto me gustaría vivirlo normalmente, como se pudo hacer
hasta hace pocas décadas. Pero Dios dispuso que mi tránsito sobre esta vida
terrenal sea concomitante con el de la Pasión de la Iglesia. Y debo aceptarlo.
Honrando, de alguna manera, el
comienzo de la Semana Santa; procurando, con mis escasas posibilidades, ahondar
en esta Pasión que sufre la Iglesia, comparto una segunda carta del señor
Winckler, esta vez dirigida a Mons. Guérard des Lauriers, y publicada en el
primer Cahiers de Cassiaciacum a modo de anexo.
Se difunde, también, por primera
vez en español.
BRUNO ACOSTA
Mi reverendo Padre:
Usted me ha pedido que ponga por escrito la historia de algunos recuerdos romanos de hace treinta años.