Los tupamaros y revolucionarios marxistas en general, inmediatamente después de ser derrotados en el plano militar por las Fuerzas Armadas en 1973, largaron, fieles a la guerra por las mentes que libran, una campaña de calumnias, interna y externa, carente de todo fundamento. A esas calumnias, oponen dialécticamente los hechos objetivos de la historia uruguaya.
miércoles, 20 de mayo de 2020
LA MENTIRA HISTÓRICA Y LA RECURRENTE HUMILLACIÓN A LAS FUERZAS ARMADAS
lunes, 18 de mayo de 2020
LA OBSECUENCIA RASTRERA DE LA PRENSA LIBERAL
Obsecuencia rastrera y cobarde. Triunfo en la guerra psicopolítica, en la batalla por las
mentes, de la izquierda. Ni “El País”, ni “El Observador”, ni “La Mañana”, que no responden –al menos, nominalmente- al marxismo, recordaron hoy a los cuatro soldados masacrados por los tupamaros. ¿A qué le tienen miedo Martín Aguirre, Ricardo Peirano y Hugo Manini Ríos? O, mejor: ¿qué intereses pecuniarios quieren conservar? ¿Por qué no utilizan su influencia en honor a la Verdad?
domingo, 3 de mayo de 2020
DANIEL EL TRAVIESO: UN TUPITA DEL SIGLO VEINTIUNO

Creíamos que nos
estaba chanceando; que el esperpéntico sujeto, de nombre Daniel Caggiani,
estaba haciendo una puesta en escena humorística, de época, situada en la
década del sesenta. Que se decía “tupamaro”, es decir, cruel terrorista que
asoló al Uruguay, en broma –si cupiese-; que figuraba a su izquierda una
esotérica estrella de cinco puntas -vinculada al movimiento terrorista- para
hacer aún más verosímil el acting.
Pero no: hablaba en serio.
sábado, 25 de abril de 2020
EL "COMUNAVIRUS"
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| Canciller Ernesto Araújo |
viernes, 17 de abril de 2020
UNA VISIÓN ESPERANZADA DE LA PANDEMIA
¿Tendrán todo “bajo control”?
El católico, ante
todo, debe tener su corazón cargado con la virtud teologal de la Esperanza. Lo
cual no implica, por cierto, caer en una suerte de tontera crónica, de
inocencia lela, que lo prive de REALISMO.
Es menester, pues, ante esta situación de pandemia, combinar Esperanza y
realismo para sacar óptimas conclusiones.
Notamos que ciertos ámbitos católicos, dignos de augusto respeto y loa, se han volcado por demás al “realismo”, y han dejado de lado la piadosa virtud de la Esperanza. Lo cual, en puridad y a resultas, les priva del verdadero realismo, de la visión objetiva y correcta de las cosas, y los sume en la desesperanza, la desesperación y la angustia.
sábado, 11 de abril de 2020
HERÉTICA ORACIÓN POR LOS JUDÍOS
“PULULANTE DE HEREJÍAS”.
Así denostaba a la
herejía modernista el Santo Papa Pío X en su encíclica “Pascendi”: “todo es un
apriorismo pululante de herejías…” Sonoras y duras palabras, a la vez…
Es el caso que ayer
un caritativo lector nos comentó que la Iglesia, los Viernes Santos, ya no reza
para la conversión de los “pérfidos judíos”, tal como lo hacía en las “Súplicas
Solemnes” antes del Concilio Vaticano Segundo. Cosa cierta. Providencialmente,
horas después de esta observación, nos sorprendió escuchar una súplica solemne
por los judíos en una Catedral del interior del país; pero era muy, muy
distinta de la original…
Comparémoslas:
Esta es la
original: “Oremos también por los pérfidos judíos, para que Dios Nuestro Señor
quite el velo de sus corazones, a fin de que ellos también reconozcan a
Jesucristo Nuestro Señor”.
Esta es la “nueva”,
fruto de la “evolución” y del “progreso” pos conciliar: “Oremos también por el
pueblo judío, a quien Dios Nuestro Señor habló primero, para que se acreciente
en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a su alianza”.
Aquí ya no caben
matices. No puede admitirse “hermenéutica de la continuidad” alguna. Esto no es
un cambio adjetivo, sino sustantivo, y que atañe al núcleo de la Fe católica.
Esto lisa y llanamente es un herejía. La alianza de los judíos ya no existe;
cesó con la venida de Nuestro Señor Jesucristo. Decir lo contrario es herético,
y hasta blasfemo.
Si fuese oportuno chancear al respecto, le pediríamos a Sturla una formidable excomunión a los responsables. Pero: ¿Sabrá Sturla qué es una excomunión? ¿Sabrá Sturla qué es una herejía? Lo más grave: ¿Sabrá Sturla que deberá rendir gravísimas cuentas al Señor?


