Los impugnadores de las recientes consagraciones de la FSSPX –tema del que me he ocupado largamente en varios artículos de esta revista (por ejemplo, AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ, AQUÍ)-, en general, exponen los argumentos de la “obediencia” y de la “unidad”.
De lo primero, me encargué hace unos meses con sendas publicaciones citando a Sáenz y Arriaga (AQUÍ) y a Disandro (AQUÍ).
De lo segundo, me afano seguidamente con estos aleccionadores párrafos del famoso libro “Complot contra la Iglesia” (1962).
BRUNO ACOSTA
“También esta calumnia es clásica de la quinta columna, que cuando ve que se urde una conjura contra la Santa Iglesia y alguien la denuncia o se lanza a la defensa de la institución, apresta a sus clérigos cripto- judíos para que acusen a los defensores de la Iglesia de estar quebrando su unidad y de sembrar divisiones en la cristiandad, cuando precisamente son ellos, los enemigos de Cristo infiltrados en el clero, quienes con sus conspiraciones y su actividad siniestra, provocan esos cismas y esas divisiones; no los sinceros cristianos que tienen la obligación de defender la catolicidad e impedir que aquéllas progresen. Así ocurría en este caso, en que los clérigos herejes, siendo quienes en realidad estaban propagando con su actuación el cisma, tuvieron el cinismo de acusar a San Atanasio de sembrar la discordia, porque trataba de defender a la Santa Iglesia contra las maquinaciones de la herejía. Además, el golpe iba dirigido muy arriba, ya que sabiendo Arrio y sus secuaces que Constantino tenía como mira suprema la unidad de la Iglesia, esperaban hundir a San Atanasio, con el específico cargo de provocar la discordia”.
[...]
“En todo ese tiempo, los Obispos Arrianos, ganándose primero a Constancia, hermana del Emperador y muy influyente en él y a otros allegados, fingiéronse hipócritamente muy celosos de la unidad de la Iglesia y del Imperio, tan deseadas por Constantino, y acusaron a los verdaderos católicos de estar quebrantando esa unidad con sus intransigencias y exageraciones”.
[...]
“La época de San Atanasio y los triunfos Arrianos, coincide con el hecho indudable, de que las jerarquías de la Iglesia son acaparadas por tibios y hasta por miembros de la quinta columna; en ese período, los verdaderos defensores de la Iglesia son hechos a un lado, despreciados y hasta perseguidos, como ocurrió con Atanasio, el gran Padre de la Iglesia y con todos los obispos y clérigos que lo seguían”.
[...]
“En aquella época, esos Santos, ahora canonizados por la Iglesia, lograron salvar la situación, porque haciendo a un lado falsas prudencias y cobardías, se enfrentaron con resolución a las fuerzas del mal y las desenmascararon públicamente, denunciando también todas esas lacras [...] ya que como dicen esos santos padres de la Iglesia, el silencio de los buenos, facilita la victoria de los malos. El resultado de tan clara como enérgica actitud, fue el triunfo de la Santa Iglesia sobre el judaísmo, el paganismo, el arrianismo y demás herejías”.
“[...] Pero los santos que salvaron al Catolicismo en tan difíciles tiempos, tuvieron que sufrir un doloroso calvario, no sólo de parte del Judaísmo, contra el cual con tanta resolución combatieron, sino de quienes dentro del clero estaban sirviendo sus intereses, consciente o inconscientemente. Ya vimos que San Atanasio fue perseguido por los Obispos adictos a la herejía del hebreo Arrio, por Emperadores que fueron influenciados por la misma y hasta por dos Concilios de la Iglesia, que convocados con la idea de salvar al Catolicismo, se convirtieron en verdaderos conciliábulos, una vez dominados por arrianos y utilizados en contra de la ortodoxia”.
“Complot contra la Iglesia”, Caracas, enero de 1964, ps. 280-302. Esta edición venezolana lleva esta triste y curiosa aclaración: “Debido al Terrorismo Comunista que impera en Venezuela, nos abstenemos de mencionar la Editorial que ha dado publicidad a la Edición Venezolana del presente libro, puesto que las represalias serán fáciles de imaginar”.
—————————-
Quizás le interese:
“Consideraciones sobre la respuesta de la FSSPX al ‘cardenal’ Fernández” (AQUÍ)
“Refutación al ‘cardenal’ Müller” (AQUÍ)
“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (AQUÍ)
“Disandro y la obediencia” (AQUÍ)
“Meditación sobre Robert Prevost, alias ‘León XIV’. Su figura, su doctrina. El significado de su elección y perspectiva” (AQUÍ)
“Breve nota ante las inminentes consagraciones de la FSSPX” (AQUÍ)
“Es hora de que los miembros de la FSSPX revisen su doctrina” (AQUÍ)
Etiqueta “Crisis en la Iglesia” (AQUÍ)
Etiqueta “Consagraciones de la FSSPX” (AQUÍ)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario